Una noche como otra cualquiera, el joven Wally roba las llaves del coche de su padre para salir de marcha con sus amigos.
Es el capitán del equipo de Rugby del instituto de East Orange, junto con sus amigotes se pasan el año ligando con las chicas y bebiendo cerveza todos los fines de semana. El resto de la semana lo dedican a los entrenamientos, gimnasio y un poco a los estudios. Uno de sus entretenimientos favoritos es meterse con los empollones.
Su madre le detiene para que cene algo, pero Wally tiene prisa. La fiesta de esta noche promete mucho. Arranca el coche y conduce por la ciudad.
Por otro lado, la joven Cervella, una chica peliroja un tanto "rara", sale de la biblioteca de dónde ha cotilleado cantidad de libros de artes oscuras. Le chiflan esas cosas, es una chica muy tímida en clase. Todo el mundo le hace el vacío puesto que es la "nueva" desde hace más de un año. Debido a su carácter ha tenido que soportar muchísimas burlas.
- "Eh tú, preciosa!! ven para acá que te vamos a hacer un buen apaño"
Ella se asusta, no sabe que hacer. Sin embargo, de la nada, una gran llamarada incendia a uno de los dos desagradables tipos.
-"¡Dejarla en paz!"
La figura de un chico alto y corpulento, con una chupa de cuero y cubriéndose la cara con una capucha aparece en escena. Mientras uno de los tipos sale corriendo envuelto en llamas fuera del callejón, el otro saca su navaja y agarra a la pobre chica.
-"Lárgate de aquí MONSTRUO!!"
-"No le hagas daño o te arrepentirás"
Cervella, viéndose en situación extrema de peligro, cerró los ojos y murmuró unas frases en un idioma desconocido. Al instante, el cuchillo del canalla empezó a arder y tuvo que soltarlo pegando un grito de dolor. El joven encapuchado, le soltó un buen derechazo mientras se agarraba la mano del dolor, dejándolo inconsciente en el suelo.
-"¿Te encuentras bien?"
Ella, alucinada por la actuación de aquel chico, se acercó y le apartó la capucha para verle el rostro. No se asustó. El joven Demon no estaba acostumbrado a eso...
-"¿De dónde sales? ¿como has hecho eso?"
Cervella estaba impresionada, jamás había visto a un mutante. Empezaban a oírse rumores en la televisión de la existencia de éstos, sobre todo del temor de la población hacia ellos. Su sonrisa delataba que estaba fascinada con Demon, al fin alguien igual que ella, con el que poder compartir su secreto.
A él sin embargo, el contacto humano y la reacción tan buena de aquella chica, muy guapa por cierto, le puso algo nervioso. Sin contestar a ninguna pregunta se dirigió de nuevo a la alcantarilla por la que había aparecido...
Fin de la parte 1/2